Chucrut Casero Probiótico (Fermentación Natural)

1 repollo blanco o morado (mediano)

1 cda de sal marina sin refinar (sin antiaglomerantes)

Opcional: comino, pimienta en grano, laurel, enebro o cúrcuma para saborizar

Prepará el repollo: Lavalo y reservá las hojas externas más grandes. Cortá el resto en tiritas finas.

Masajeá el repollo con la sal: Colocá las tiras en un bowl grande, agregá la sal y empezá a masajear con las manos hasta que suelte su jugo natural (esto puede tardar unos minutos).

Envasá para fermentar: Poné el repollo con su jugo en un frasco grande de vidrio, presionando bien para que no queden burbujas de aire. Usá las hojas enteras reservadas para cubrir y mantener sumergido el repollo debajo del líquido. Si es necesario, agregá un peso (puede ser una bolsita de agua cerrada o una piedra limpia) para mantenerlo sumergido.

Dejá fermentar: Tapalo apenas (sin cerrar herméticamente) y dejalo a temperatura ambiente, en un lugar oscuro o cubierto con un paño, entre 7 y 21 días. Revisalo cada día o cada dos días para liberar gases y asegurarte de que esté siempre sumergido.

Listo para disfrutar: Probalo a partir del día 7. Cuanto más tiempo fermente, más intenso será su sabor.Cuando te guste, guardalo en la heladera para frenar la fermentación.

Fuente natural de probióticos, ideal para tu microbiota intestinal.

Mejora la digestión, la inmunidad y el bienestar general.

Sin conservantes ni pasteurización, 100% vivo.

¿Querés seguir explorando?

Conocé los acompañamientos y recursos de NutriWellness.